La importancia de escanciar bien

Escanciar la sidra es importante porque al romper el chorro contra el borde del vaso, el oxigeno del aire se mezcla con el carbónico de la sidra y así, sus propiedades organolépticas adquieren significancia y relieve. Un poco de aguja, es lo que la sidra coge cuando es escanciada. Escanciar es todo un arte en Asturias: postura recta sin ser rígida; el brazo que sostenga la botella, estirado por encima de la cabeza. El brazo que sostenga el vaso, estirado hacia abajo y al centro del cuerpo. La botella se sujeta con los dedos indice, corazón y anular por la parte del cuerpo y con el meñique por el culo. El vaso se sujeta con los dedos pulgar e indice con el corazón en el culo del vaso y el anular y el meñique recogidos sobre la palma de la mano. El vaso no se debe mover del centro del cuerpo, la sidra es la que debe de buscar el vaso. El corcho puede sujetarse con los dedos anular y meñique de la mano encargada de sujetar el vaso. Al servir el vaso de sidra si se retira el dedo pulgar del vaso se facilita la recogida del mismo. El escanciador siempre debe procurar que la sidra espalme.